Sábado Cualquiera
Tres veintidos de de la mañana, momento en el que comienza este escrito, a 1,822km de la Ciudad de México. Sentir que extraño la jungla de asfalto me abruma. Querer recorrer su calles, su gente (mi gente), su comida, su historia. Vivir su pasado y su presente, conocerla bien y no terminar de descubrirla nunca. Su inmensidad me atrapa. Aunque ahora me encuentro tumbada en la áspera arena de la playa Medano, presenciando las sombras de los cuerpos que se dedican a hacer el amor, mientras escucho la rola Naked de Russ.
Puedo decir que estar lejos también tiene su encanto. Adaptación, la gran virtud de cualquier ser vivo en la tierra, se basa en su adaptabilidad al cambio. Los hechos que nos van formando en nuestro día a día. Las experiencias que nos forman en nuestro presente para aprender atravesar el futuro.
Los menos valientes se disponen a recoger sus pertenencias y entre ellas sus sueños rotos. Se van marchando. Mientras la mayoría de las personas en estos momentos viven el frenesí del alcohol y las drogas en una fiesta que recordarán toda su vida ó quizá nunca. Y algunas cuantas almas cansadas yacen en sus camas, durmiendo placidamente para así estar listos a lamañana siguiente y aforntar el ajetreo de un nuevo día. Yo me postro aquí al pie de las olas para sentirme un poquito mas en sintonía con la naturaleza mientras me imagino lo que otras personas en sus mundos viven.
Y saber que;
Extrañar es quedarse inmóvil en tu lugar tranquilo y preferido. Descansando del ajetreo del trabajo, los amigos, los problemas, las cuentas, la vida. Pensando qué; al final todo se reduce a olvido.
Que somos recuerdos atrapados en las memorias de los otros, que también fueron nuestros.
Coexistimos.
Fluyendo en las energías que nos motivaron a conectar con la persona correcta, en el momento correcto, en la dimensión exacta. Para luego después, darte cuenta mientras la brisa fresca del baho de la noche te acaricia el rostro y el corazón se detiene. Se detiene, para hacerte saber que extrañas más de lo que te gustaría aceptar, pero el “hurry life style” no da tregua para disfrutar también de la soledad, a pesar de que ésta a veces pesa. Y entiendes que extrañar es eso que pasa en una madrugada de sábado cualquiera y todo se reduce a recordar las vibraciones que en algún momento tuviste con otros y te mantuvieron en frecuencia, por qué era ahí donde querías estar.
No podríamos olvidar jamás todos aquellos buenos momentos. Incluso ahora, me gustaría enviar un abrazo a mis amigos, y a las personas que influyen y han influido en mi vida, personas que me han instruido, incluso sin saberlo. Y es que, no estoy segura de lo que sucederá, pero de lo que estoy segura es de mi presencia y persistencia en todo lo que amo, lo que anhelo y me apasiona. La vida tiene cosas que nos hace olvidar, cosas que no deberíamos olvidar.
Gracias a ustedes y gracias a este largo camino.
Y que ojalá en algún tiempo y espacio, volvamos a coincidir.
Comentarios
Publicar un comentario