Revuelcos Cíclicos
¿Que nos esta sucediendo que nos hemos vuelto tan egoístas que ahora la moda es sentir poco para no perder nada?
¿Quién no quisiera morir y nacer, en otro ó en el mismo? Jugar a que quierer más de lo que se puede, jugar a enamorarse, a la víctima, al verdugo, ser juez y parte, a la consecuencia de nuestros actos.
Es lindo volarse los sexos con otros cuerpos, morderse las colas, lamerse los cuerpos, abrirse las penas, conectar los deseos. Pero después de unos tajos, de unos buenos malos tajos, el andar es instinto, uno quiere el olor sin las flores, los labios sin la risa, buscar lo preciso, ser justo sin ley, dar sin que pidan, no pedir lo que me dan.
No es fácil hacer lo que se piensa, pero más revelador es no pensar y rendirse al miedo, filetearse en capaz, perder las etiquetas, las marcas, los prejuicios. Es cambiar el aceite por gas, y ¡ENCENDERTE!.
Es la línea imaginaria por la contingente, y pasar por eso que nunca quisiste imaginar. Es un proceso de revuelco cíclico, arrastrarse hasta que salgan ruedas en los codos, y rodar como locos por los egos circundantes, hasta chocar con algo ó con alguien. Eso es lo que pasa, cuando lo único seguro es que algo va a pasar. La moneda va a caer, por eso de la gravedad, por esa cosa animal de tener un cuerpo, una cara, una huella en el cuerpo, un vestigio de un alma con la tuya, una cabeza para perder, un amor para ganar.
Entonces cárgate de miedo y téntate la sien, y que el deseo fluya my dear, que la sangre corra, que el pálpito decida. Y si podéis perder la cabeza con el filo de la suerte, tal vez mejor morir de amor que no amar hasta la muerte...
“Just keep it super, super, super fucking real”.
MC
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